Modalidades de Abordaje posible

﹥ Dialógico

﹥ Ejercicios Corporales
﹥ Recursos Gestálticos
﹥ Recursos Psicodramáticos

﹥ Psicoeducativo

﹥ Biblioterapéutico
﹥ Entrevistas vinculares
﹥ Bioenergético

﹥ Recursos artísticos

Enfoque Holístico
 

Una terapia con un abordaje holístico (integral) considera a la Persona como una entidad compleja (bio-psico-socio-energéntica), conectada y atravesada por otras relaciones y vínculos interpersonales, institucionales y sociales.

Orientación Preventiva

Refiere al conjunto de medidas orientadas a resguardar la salud de un individuo, comunidad o población. Una terapia con esta orientación, ofrece una suerte de “brújula” que favorece la adopción de hábitos y prácticas (de pensar, de vincularse y de conducta) para evitar –de manera anticipada– la aparición de riesgos o situaciones nocivas para la salud y la integridad de una persona o comunidad.

Salud Integral

Incluye y vincula los aspectos físico (biológico-físico-químico), mental, emocional / vincular (afectivo-sentimental, erótico-sexual) y energético/espiritual, con los distintos planos: individual / singular, familiar, grupal, barrial/ comunitario, institucional, socio-histórico (político, económico/ laboral), etc.

Enfoque Psicoeducativo
 

Todo proceso psicoterapéutico exitoso implica, necesaria-mente, cambio o transformación (es decir, aprendizaje –y/o “re-aprendizaje”–): aprender de uno/a mismo/a a partir de obtener nuevos conocimientos sobre el modo en que funcionamos, e información útil que puede aportar la intervención profesional.

Curarse es modificar la realidad, es aprender "con quiénes”, y “adónde”.’

Enfoque Existencial
 

La existencia se desarrolla en un proceso temporal: el Presente es el aquí y ahora, el “Quién Soy”, pero para entender quién soy debo conocer "de dónde vengo” y “hacia dónde voy”. Saber “qué quiero”, des-cubrir o concebir un proyecto, funciona como una fuerza de atracción que nos orienta en una determinada trayectoria, dotando de “SENTIDO” nuestro existir (en sus 6 acepciones: direcciónadónde–, orientación –por dónde–, significado –por qué–, propósito –para qué–, reconocimiento –conscienciasensorial y emocional). Una terapia de enfoque Existencial, contempla no sólo el relato del pasado (vivencias de la infancia) y de cómo la persona transita su presente, sino también del Futuro: pone énfasis en el proyecto de vida (pro = delante, yecto = lanzar), y en la articulación y coherencia entre las 3 temporalidades. Por eso el 'bienestar’ o el 'estar saludable’, se puede traducir en un vivir en paz con el Pasado, tener fortaleza en el Presente, y sentir la alegría que nos “tracciona” hacia el Futuro.

Perspectiva de Género / L.G.B.T.I.Q.
 

Son categorías de análisis, permiten una lectura crítica y cuestionadora de la realidad individual, social y política; sirven para des-naturalizar y visibilizar cómo el desigualado proceso de socialización –y los distintos factores socioculturales– repercuten de manera diferencial en la subjetividad y en las condiciones de existencia de las personas según su identidad / expresión de género y su orientación sexual-afectiva.

Incorporar la perspectiva de género en el trabajo terapéutico, implica tener en cuenta –a lo largo de todo el proceso– los mecanismos diferenciales que provocan malestares y patologías en varones, mujeres, trans/travestis y personas no-binarias. También, permite llevar adelante las estrategias adecuadas para un tratamiento efectivo, y utilizar herramientas adaptadas a la problemática singular de cada persona, según sus necesidades y posibilidades.

Sin una adecuada formación en relación al género, es probable que el/la psicólogo/a cometa errores que generen un malestar y sufrimiento mayor al que las personas ya traen, culpabilizando, re-victimizando, condenando, degradando o violentándolas con frases o actitudes tan desafortunadas como hirientes.

 

Respecto de la perspectiva LGBTIQ, se parte del cuestionamiento y rechazo de la hetero-normatividad, entendida como un mandato social que asume, establece e impone el deseo heterosexual como 'natural', 'universal' y 'estable', considerando como anormal, patológico, inmoral o antinatural otras formas de sentir, de amar, de expresar y recibir placer.

La orientación sexo-afectiva (“qué / quiénes me gustan”) es un proceso distinto y posterior a asumir la identidad de género (“qué soy”). Conviene recordar siempre que, respecto de 'lo humano', "lo natural es 'la diversidad'."