• Lic. Diego S. Gómez

Perspectiva de Género / L.G.B.T.I.Q.+

(Beneficios y Ventajas en un tratamiento psico-terapéutico)

A nivel identitario, el GÉNERO es una vivencia subjetiva, particular (cómo se siente o cómo se identifica una persona) que reconocemos y expresamos desde muy temprana edad –aunque NO es algo fijo ni invariable–. Es independiente del “sexo”, de la “genitalidad”, y de la “orientación sexual”.


A nivel “político”, el Género implica una “relación social desigual” que varía socio-históricamente; conlleva normas implícitas y explícitas que prescriben relaciones asimétricas de poder (de dominación masculina / subordinación de identidades feminizadas) y son constitutivas de las personas.


Los Roles de Género portan mandatos, valores y tareas (etc.) asignadas o impuestas socioculturalmente a cada género (aunque en sí, no haya nada de “masculino” en manejar o lavar un auto, ni nada “femenino” en cocinar o planchar).


La Perspectiva de Género –así como la perspectiva LGBTIQ+, de la Multiversidad y 'de Derechos'– son categorías de análisis que permiten una lectura crítica y cuestionadora de la realidad social y política; sirven para des-naturalizar y visibilizar cómo el desigualado proceso de socialización –y los distintos factores socioculturales– repercuten de manera diferencial en la subjetividad y en las condiciones de existencia de las personas según su identidad / expresión de género y su orientación sexual-afectiva.


Incorporar la Perspectiva de Género en el trabajo terapéutico, implica tener en cuenta –a lo largo de todo el proceso– los mecanismos diferenciales que provocan malestares y patologías en varones, mujeres, trans/ travestis y personas no-binarias. También, permite llevar adelante las estrategias adecuadas para un tratamiento efectivo, y utilizar herramientas adaptadas a la problemática singular de cada persona, según sus necesidades y posibilidades.

Sin una adecuada (in)formación en relación al Género, es probable que el/la psicólogo/a o profesional cometa errores –y/o aberraciones– que generen un mayor malestar y sufrimiento al que las personas ya traen (culpabilizando, re-victimizando, condenando, degradando o violentándolas con frases tan desafortunadas como hirientes).


Asumir esta mirada respecto del Género es fundamental para poder transformar un modo de discriminación y violencia (machista, patriarcal*) en vínculos y relaciones igualitarias.


*"Una sociedad patriarcal es aquella donde las mujeres [y demás identidades feminizadas] están en una posición de desventaja y subordinación respecto a los varones, y por lo tanto las distintas formas de violencias machista contra ellas (simbólica, psicológica, física, económica, jurídica, etc.) tienen aval social. ESO es Violencia de Género, eso es violencia machista al servicio de disciplinar a las mujeres [y travestis, trans, queer’s, etc.] para mantenerlas en situación de subordinación". (Dr. E. Stola)

El Género –y las relaciones de géneroatraviesan todo el entramado social, articulándose con otros factores (como la orientación sexo-afectiva, la clase social de procedencia, el color de piel, el tipo de corporalidad, el estado de salud, la edad, la etnia, el nivel de consumo, el estado civil, el nivel de educación formal alcanzada, las redes de apoyo –familiar o institucional–, las ideas políticas, credo, etc.).

Visibilizar y problematizar las Relaciones de Género, ayuda a romper con la concepción del carácter natural de las mismas, y permite implementar estrategias terapéuticas adaptadas a las diferentes circunstancias vitales y psicológicas de las personas.

Perspectiva de Diversidad(es)


Respecto de la Perspectiva L.G.B.T.I.Q.+, se parte del cuestionamiento y rechazo de la hetero-normatividad, entendida como un mandato social que asume, establece e impone el deseo heterosexual como 'sano’, ‘natural', 'universal' y 'estable', considerando como anormal, patológico, inmoral o antinatural otras formas de sentir, de amar, de expresar y recibir placer.


La orientación sexo-afectiva (el 'qué' y 'quiénes' me gustan) es un proceso distinto y posterior a asumir la identidad de género (“qué soy”). Conviene recordar siempre que, respecto de “lo humano”, lo natural es “la diversidad”.


La atención psicológica desde una perspectiva de Derechos, pluralista, inclusiva y de la Multiversidad, implica el respeto por la persona (a su singularidad, a su dignidad y a su autodeterminación) e incluye una escucha y un trato sin patologización, estigmatización ni discriminación.

Este enfoque problematiza las condiciones micro, meso y macro-sociales que constituyen factores de riesgo (y generan distintos malestares) en las personas LGBTIQ+, a la vez que se apoya en los factores protectores y promotores de la Salud (entendida la Salud de modo integral).


Se comprende que los procesos de subjetivación y de generación de padecimientos de estos colectivos, por lo general son –o pueden ser– distintos a los de personas hétero-cis-sexuales, por una situación de mayor vulnerabilidad social a la que son expuestos. Aún hoy en día, la condición de persona LGBTIQ+ sigue siendo un factor de riesgo (adicional a otros factores) que condiciona la salud y el desarrollo saludable de una persona, pudiendo incluso ponerla directamente en riesgo de vida.


Esto debe quedar bien claro:

No existe NADA patológico ni peligroso en las diversas orientaciones sexo-afectivas ni en las identidades de género no hegemónicas; lo que 'enferma' y genera malestar y sufrimiento (y no pocas veces mata –o asesina–), son: la discriminación y marginación social, la expulsión familiar, la exclusión institucional (es decir, la quita y negación de sus derechos humanos elementales: la libertad de Ser, vivir y expresar libremente su identidad y su sexualidad, el acceso a la educación, a la salud, al trabajo, a la vivienda, etc.), la persecución, el bullying, la homo/lesbo/trans-fobia, y la violencia (en todas sus formas, tanto en su vida privada como pública), siendo los travesticidios, los transfemicidios y demás crímenes de odio, los corolarios del horror.

Lo que no se tolera –y por eso se castiga–, es la transgresión de la heteronorma (la cual tiene distintos grados) y el incumplimiento de los mandatos/estereotipos de género. Estas vivencias son dañinas, y son las que ocasionan depresión, estrés, baja autoestima, miedo al rechazo, fobias, culpa, vergüenza, auto-rechazo, etc.


El tener que llevar una "doble vida" genera una carga insoportable, lo que no pocas veces involucra el abuso de sustancias, autolesión, intentos de suicidio, etc.

(Estadísticamente, son mayores las posibilidades de adolescentes LGBT de cometer suicidio que la población heterosexual)


Las ideas o creencias religiosas de familiares cercanos pueden ser un factor de riesgo extra si rechazan toda expresión que se aparte de la cis-hetero-norma.


El nivel socioeconómico es otro factor de riesgo, vinculado al desempleo, a la precariedad, a la pobreza, a las estrategias de supervivencia (como por ej. la prostitución, con toda la violencia que ello implica, y con otros problemas asociados, como el alcoholismo y la adicción a drogas y fármacos), etc.


Desde luego, habrá particularidades según la etapa vital de que se trate (niñez/infancia, adolescencia, juventud, adultez, o vejez).

Cabe recordar que el promedio de vida de las personas Trans (travestis, transexuales y transgénero) es de entre 30 y 40 años de edad.


Los Factores protectores, por otro lado, involucran:

Contención familiar, redes de apoyo social (grupos de pertenencia, grupo de pares), tener hobbies y/o proyectos, circular por instituciones que respeten la diversidad de las personas, contar con recursos materiales y simbólicos, el acceso a servicios e información, etc.


Por todo esto, un/a Terapeuta (psicólogo/a o cualquier profesional de la salud) que atienda desde este Enfoque, sabrá poner especial atención a cada signo o síntoma desde una escucha abierta, sin prejuicio, en la misma "tónica" que la de cada consultante, con la disposición de acompañar su proceso y alojar su necesidad.


 


Pequeño Glosario de Términos:


L.G.B.T.I.Q.+: Lésbico, Gay, Bisexual, Trans (travesti, transexual y transgénero), Intersexual, Queer, y + (personas no-binarias, y otras identidades que puedan surgir).

TRANS: (significa más allá; es lo opuesto a “cis”). Se suele utilizar para englobar a identidades travestis, transexuales y transgénero, que pueden o no incluirse en el binario ‘varón’ / ‘mujer’.

TRANS-GÉNERO: personas que se identifican con un género diferente al que se les asignó al nacer (las personas “Cis-género” sí se identifican con el género que se les asignó al nacer).

PATRIARCADO: sistema de valores, ideas, creencias y sentires que establecen la superioridad de 'lo masculino' por sobre 'lo femenino'. Estos intangibles que se plasman en prácticas sociales.

MACHISMO: expresión práctica del orden social e institucional patriarcal.

HETERO-NORMA: mandato social que establece el deseo heterosexualidad como 'natural', 'universal' y 'estable', y considera como anormal, desviado o patológico otras formas de sentir.



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